Ítaca. Qué ver, hacer y cómo llegar.

Visitar Ítaca es para nosotros de lo mejor que puedes hacer en el mar Jónico si te gustan los pueblos pequeños, las calas tranquilas y las historias de la Odisea.
La isla de Ítaca se encuentra al sur de Lefkada y pegada a la costa este de Kefalonia, separada de ella por un canal estrecho.

Ítaca es famosa por ser la patria de Ulises (Odiseo), el héroe de Homero que tardó diez años en volver a casa después de la guerra de Troya. Pasear por la isla es un poco como entrar en esa historia: muchos rincones llevan nombres de la Odisea y los propios habitantes de la isla os la contarán encantados.

Es una isla pequeña, montañosa y muy verde, con olivos, cipreses y caminos que bajan hasta el mar. Casi tiene forma de dos islas unidas por un istmo muy estrecho, con el sur alrededor de la capital, Vathy, y el norte, más tranquilo, con pueblos como Stavros, Frikes y Kioni.

Su costa está llena de pequeñas calas de piedra blanca y agua transparente, muchas de ellas solo accesibles a pie por caminos de tierra o desde el mar.
Aquí no encontrarás grandes hoteles ni discotecas: Ítaca es para ir sin prisa, comer en el puerto y bañarse en calas donde a veces no hay nadie más.

¿Qué ver en la isla de Ítaca?


Vathy.

La capital de la isla, con sus casas de colores alrededor de una bahía tan cerrada que desde el mar casi no se ve la entrada. Es uno de los puertos naturales más bonitos del Jónico.
En medio de la bahía está el pequeño islote de Lazareto, con su capilla blanca, que antiguamente fue lazareto y prisión.
En Vathy encontraremos el Museo Arqueológico, el paseo marítimo lleno de cafés y tabernas, y el ambiente más animado de la isla al caer la tarde.

Kioni.

Para mí, el pueblo más bonito de Ítaca. Un pequeño puerto pesquero en la costa noreste con casas de colores escalonadas en la colina y, a la entrada de la bahía, tres antiguos molinos de viento que se ven desde el mar.
Ideal para pasear por sus callejuelas, tomar algo mirando los barcos y ver cómo cae la tarde.

Frikes.

Pequeño puerto en el norte de la isla, rodeado de colinas verdes. Es un pueblo muy tranquilo, con unas pocas tabernas frente al mar y desde donde salen barcos hacia Lefkada.
Desde Frikes hay un bonito camino junto a la costa hasta Kioni con calitas por el camino.

Stavros y la Escuela de Homero.

Stavros es el pueblo principal del norte, en lo alto de la colina, con una plaza muy agradable y un busto de Ulises.
Cerca del pueblo se encuentra el yacimiento conocido como la Escuela de Homero, donde los arqueólogos han encontrado restos que algunos relacionan con el palacio de Ulises. Merece la pena también el pequeño museo arqueológico de Stavros.

Monasterio de Kathara.

Situado en lo alto de la montaña, en el camino que sube hacia el norte. Desde aquí las vistas de la bahía de Vathy y de toda la costa son espectaculares, sobre todo al atardecer.

Anogi.

Un pueblo de montaña casi detenido en el tiempo, con una iglesia con frescos y, en los alrededores, grandes rocas de formas curiosas. Perfecto para una parada si recorres la isla en coche o en moto.

¡Una visión diferente de Ítaca!

Descúbrela con nosotros a bordo del velero Eau d'As

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¿Qué hacer en la isla de Ítaca?


Bañarse en sus calas.

Ítaca no tiene grandes playas de arena, pero sí calas de piedra blanca y aguas de un azul increíble.
Gidaki, cerca de Vathy, es una de las más bonitas; se llega caminando por un sendero o en barco.
Filiatro y Sarakiniko, también cerca de la capital, son fáciles de alcanzar y tienen agua muy transparente.
En el norte, Afales es una gran bahía salvaje y poco visitada, y Polis, junto a Stavros, es una cala tranquila con mucha historia.

Snorkel en Ítaca.

La claridad del agua hace que con un tubo y una máscara sea suficiente para disfrutar de los fondos: rocas, praderas de posidonia y muchos peces.
Las calas de la costa este, más protegidas del viento, suelen ser las mejores para hacer snorkel.

Excursiones a pie.

La isla está llena de caminos antiguos que unen pueblos, iglesias y calas. Son rutas sencillas pero con subidas, así que mejor hacerlas a primera hora de la mañana o al final del día, con agua y protección para el sol.
El camino de Frikes a Kioni junto al mar y la subida al monasterio de Kathara son dos de nuestras favoritas.

Conocer Ítaca desde el mar.

Muchas de las calas más bonitas de Ítaca solo se pueden alcanzar en barco. Navegando alrededor de la isla podemos fondear en calas sin nadie, desayunar mirando los acantilados y entrar al atardecer en puertos como Kioni o Frikes.
Es, sin duda, la mejor forma de conocer la isla de Ulises.

¿Cómo llegar a la isla de Ítaca?


Ítaca no tiene aeropuerto, así que siempre se llega por mar.
Los aeropuertos más cercanos son los de Kefalonia y Préveza (Aktion), este último muy cerca de Lefkada.

Hay ferrys que conectan Ítaca con Kefalonia (desde Sami), con Lefkada (en temporada, hacia Frikes) y con el continente (desde Astakos). La mayoría llegan al puerto de Piso Aetos, en la costa oeste, a pocos kilómetros de Vathy.
Los horarios cambian mucho según la temporada, así que es mejor consultarlos antes de organizar el viaje.

Para moverse por la isla lo más práctico es alquilar un coche o una moto, ya que los autobuses son muy escasos.

Y, por supuesto, la forma más bonita de llegar es en velero: entrar en la bahía de Vathy o en el pequeño puerto de Kioni desde el mar es algo que no se olvida.

¿Dónde comer en Ítaca?


En todos los pueblos con puerto encontraremos tabernas tradicionales frente al mar, sobre todo en Vathy, Kioni y Frikes. Pescado fresco del día, ensalada griega, pulpo a la brasa, souvlaki… cocina sencilla y muy rica.

No os vayáis de la isla sin probar el ravaní, un bizcocho de sémola bañado en almíbar típico de Ítaca, perfecto con un café griego después de comer.

Nuestro consejo: cenar en el puerto de Kioni mientras se pone el sol y se encienden las luces de los barcos.

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